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lunes, 24 de noviembre de 2014

Los mitos de las dietas 2

Beber refrescos sin azúcar o cero calorías

Si estás tratando de recortar calorías en tu dieta tomando bebidas sin azúcar, debes asegurarte de que estén hechas con ingredientes totalmente naturales. 
Las bebidas light o zero contienen colorantes artificiales, conservantes y edulcorantes artificiales (como la sacarina y el aspartamo) y deben ser evitadas. Estos aditivos son peligrosos y cuando se consumen en exceso pueden traer graves enfermedades (neurodegenerativas como Parkinson y Alzheimer, incluso cáncer).

Si el agua simple y 
sencilla no es suficiente, puedes probar hacer tus propias "aguas vitaminizadas" en casa, simplemente agregando unas rodajas de frutas o verduras a una jarra con agua filtrada. El agua con limón o las infusiones de hierbas son grandes opciones como bebidas bajas en azúcar.

lunes, 17 de noviembre de 2014

Los mitos de las dietas 1

Dietas bajas en grasas

El cerebro humano está formado  casi en un 60%, por grasa. Las grasas, particularmente los ácidos grasos omega 3, son fundamentales para un buen funcionamiento cerebral. Y esas grasas las debemos obtener a través de los alimentos que ingerimos. Por eso se llaman ácidos grasos esenciales.


Así como es importante evitar las grasas trans de fuentes altamente industrializadas, como los aceites vegetales hidrogenados (por ejemplo margarina), hay muchas grasas saludables que son importantes y se deben  incluir en la dieta.
Aceite de lino, aguacates, pescados azules, nueces y semillas son algunas buenas fuentes de grasas saludables omega 3

viernes, 7 de noviembre de 2014

Alimentación y genética



Con la entrada del siglo XXI, se logra concluir en 2003 con el Proyecto Genoma Humano (que determina la secuencia total de los más de 20000 genes del ser humano), que conociéndolo se esperaba poder saber más sobre las enfermedades transmitidas genéticamente.

Se fueron desarrollando pruebas genéticas, que muestran la predisposición a una variedad de enfermedades (cánceres de distintos tipos, trastornos de la hemostasia, fibrosis quística, enfermedades hepáticas y muchísimas más).



Pero lo más interesante que se pudo conocer, fue que el medio ambiente es mucho más importante en la expresión de estos genes, de lo que se creía. 
Hábitos de vida saludables demostraron la capacidad de "encender" o "apagar" segmentos de los genes responsables de expresar una enfermedad específica. 

Una de las formas que tenemos para influir en los genes, sin cambiar su estructura básica, es a través de lo que comemos. 

Podríamos decir que nuestros genes son el arma cargada, pero nuestros hábitos de vida son los que aprietan el gatillo. 

El impacto de la nutrición sobre nuestros genes, es llamada nutrigenómica

Nuestro tenedor es tan poderoso, que no sólo es utilizado para transportar comida a nuestra boca, sino que también cumple la función de interruptor encendido/apagado para alterar nuestro peso corporal, los niveles en sangre del colesterol, desarrollo del cáncer y hasta nuestras posibilidades de envejecer saludablemente.

Cuando Hipócrates escribió hace 2400 años "que la comida sea tu medicina", no imaginó que la ciencia con sus avances, lo reconocería como visionario. 

La comida no es más una simple fuente de calorías, conteniendo proteínas, grasas y carbohidratos. La comida es información que puede ser vista como un control remoto de nuestros genes, encendiéndolos y apagándolos en una increíble variedad de modificaciones.

Como conclusión, debemos saber que no somos nuestros genes. Ellos son parte de nuestra historia. ¿Nos predisponen? Si. ¿Nos condenan? No.

Dra. María Laura Grubicy



viernes, 31 de octubre de 2014

¿Qué es la hiperpermeabilidad intestinal?

El intestino delgado es un órgano muy largo, de unos 7-8 metros de longitud. En su cara interior o luz está recubierto por una delgadísima membrana, que es una capa de pequeñas células o enterocitos, firmemente unidas entre sí. Estas uniones deben mantener al contenido intestinal ( como partículas de alimentos sin digerir, bacterias y residuos metabólicos) lejos del torrente sanguíneo.

Cuando, por distintos motivos, esas uniones se rompen, aparecen pequeños poros en la membrana.

La hiperpermeabilidad intestinal ocurre cuando se desarrollan esos poros entre las células que forman la fina superficie de la pared del intestino. Estos pequeños poros permiten que diversas sustancias,  que deberían estar confinadas al tracto digestivo, penetren en el torrente sanguíneo. Por ejemplo partículas de alimentos sin digerir, bacterias y deshechos metabólicos.

Una vez que la integridad de la pared intestinal fue comprometida, las bacterias, metabolitos tóxicos y los alimentos semidigeridos que pasan al torrente sanguíneo son reconocidos como invasores por el sistema inmunológico.

El sistema inmunológico etiqueta estos "invasores", marcándolos como amenazas para la salud. Esto causa una respuesta inmune a través de todo el cuerpo, que puede manifestarse como colon irritable, fatiga, migrañas, niebla cerebral (brain fog), artritis, enfermedades inflamatorias del intestino, psoriasis, eczema, alergias y enfermedades autoinmunes, entre otras. Y cada vez que el organismo está expuesto a estas sustancias, el sistema inmunológico reacciona agresivamente, desencadenando una respuesta inflamatoria.


¿Qué causa el síndrome de intestino permeable o hiperpermeabilidad intestinal (leaky gut)?



Sensibilidades o intolerancias alimenticias
Antibióticos
Antiinflamatorios no esteroideos, como el ibuprofeno o el paracetamol
Stress
Alcohol
Infecciones
Cafeína
Dietas ricas en comidas procesadas y carnes rojas


Dra. María Laura Grubicy

viernes, 11 de abril de 2014

Dolores de cabeza. ¿Qué podemos hacer?

Dra. María Laura Grubicy

Casi todos hemos tenido un dolor de cabeza en algún momento. Pero cada vez más, en mi práctica diaria, veo gente a la que el dolor de cabeza se le transformó en frecuente, debilitante y que le cuesta parte de su vida diaria.

Estos dolores se pueden agrupar en dos grandes grupos: migrañas y cefaleas tensionales.

Las migrañas generalmente se localizan en un lado de la cabeza, son pulsátiles u opresivas, y frecuentemente se acompañan de hipersensibilidad a la luz o al sonido, náuseas o vómitos. También suelen ser precedidas por un síntoma particular llamado aura, o algún trastorno temporal de la visión.

Las cefaleas tensionales habitualmente se localizan en los dos lados de la cabeza y no se acompañan en general del resto de los síntomas asociados a las migrañas.

Si tienes frecuentemente cefaleas de cualquiera de estos tipos, seguramente has probado combatirlas con todo el arsenal de antiinflamatorios y analgésicos más comunes (ibuprofeno, aspirina, paracetamol, etc). Y tal vez algún médico te haya prescrito medicaciones más específicas como sumatriptan u otros triptanos, que actúan contrayendo los vasos de sangre inflamados en el cerebro. O quizás hasta intentaste con masajes y acupuntura, que ayudan mucho a manejar mejor los síntomas.


Pero nadie parece hacerse la más importante de las preguntas. ¿Qué causa los dolores de cabeza? ¿Cuáles son sus disparadores? Y ¿Cómo podemos detenerlas o al menos disminuirlas?

Hay varias causas subyacentes en los dolores de cabeza y soluciones para mejorarlas.

1-      Sensibilidades alimenticias

Para algunos pacientes eliminar alimentos inflamatorios es suficiente. Los irritantes más relacionados son azúcar, cafeína, edulcorantes artificiales, alimentos procesados que contienen colorantes y conservantes artificiales, lácteos y gluten.

Otros pacientes tienen además algún grado de intolerancia alimenticia, que les causan las jaquecas. Los grandes culpables suelen ser los lácteos y el gluten. Pero puede haber casos en los que los huevos, el maíz o algunas verduras solanáceas (pimientos, berenjenas, tomates y patatas blancas)  provoquen crisis de dolor.

Lo más recomendable es hacer una dieta libre de este tipo de alimentos, con la guía del médico, por lo menos durante 21 días y ver si los síntomas mejoran. En caso de que con el médico logren encontrar el causante, se debe realizar el tratamiento adecuado.

2-      Stress

El estrés psicológico y emocional son el principal motor para las cefaleas. Se debe trabajar en encontrar las causas del estrés y aprender a manejarlo. Algunas técnicas sencillas de meditación pueden ayudar mucho, al igual que una psicoterapia o coaching. Y es fundamental la realización de algún ejercicio con frecuencia.

3-      Tensión muscular

Estar muchas horas sentado en un escritorio, frente a la pantalla de un ordenador, hablando por teléfono o realizando algún movimiento repetitivo, puede ser causa de cefaleas tensionales.

Si este es tu caso, debes levantarte de tu escritorio cada 1 hora y caminar por 5 minutos por tu oficina o, mejor aún, fuera de ella. Esto no sólo va a estimular tu metabolismo, le va a dar a tus músculos la posibilidad de relajarse y reajustarse.

También puedes tomar clases de yoga. Caminar, correr, pedalear o levantar pesas, implican movimientos lineares repetitivos que incrementan la tensión muscular. El yoga alarga, extiende y contorsiona el cuerpo de manera no lineal, ayudando a aliviar la tensión. Además aumenta la propiocepción, que es la capacidad de sentir la posición de las distintas partes del cuerpo en el espacio.


4-      Disbalances hormonales

Tus glándulas suprarrenales, tiroides, ovarios o testículos secretan hormonas que son responsables de la regulación minuto a minuto de cada sistema y cada proceso en tu cuerpo. Si alguna de ellas falla, puedes experimentar cefaleas.

Es importante hacer un chequeo completo de tus hormonas para ver si ese disbalance puede ser la causa de las jaquecas.



martes, 8 de abril de 2014

El Magnesio, el mineral olvidado.

Esencial para la vida, necesario para una buena salud y componente vital de todas nuestras células, el magnesio ayuda a mantener el balance en nuestros organismos, evitar enfermedades, desempeñarnos bien bajo el estrés y sostener un estado general de buena salud.

No se habla mucho sobre el magnesio, sin embargo según el estudio INCA 2006-2007, el 84% de la población tiene carencia de este mineral tan importante y las consecuencias de salud causadas por esta deficiencia son bastante significativas. La razón es porque el magnesio cumple muchísimas funciones y su papel en la salud ha sido subestimado.

En un gran número de estudios, se han listado más de 100 beneficios en la salud gracias al magnesio, entre los que podemos destacar:

·         Mejora el dolor en la fibromialgia
·         Reducción de la fibrilación auricular
·         Mejora el control de la diabetes tipo II
·         Alivia los síntomas del síndrome premenstrual
·         Es protector del sistema cardiovascular por diversos mecanismos, disminuyendo la enfermedad y la mortalidad por esta causa
·         Reduce el número de migrañas tanto en niños como adultos, así como la tensión muscular y el dolor producido en las crisis
·         Contribuye a mejorar las alteraciones del sueño y  los desequilibrios de neuromediadores
·         Disminuye los calambres y espasmos musculares
·         Ayuda a mejorar los síntomas en casos de ansiedad, depresión, TDA/TDAH, síndrome de piernas inquietas, tics
·         Colabora para tener un mejor manejo del estrés

La mayoría de las personas pueden mantener sus niveles dentro del rango saludable sin tener que recurrir a los suplementos, con el simple hecho de llevar una alimentación variada que incluya vegetales de hoja verde. Un importante punto que se debe mencionar es que los niveles de magnesio en los alimentos dependen del nivel de magnesio en el suelo en el que son cultivados. Los alimentos biológicos o ecológicos podrían tener más magnesio, ya que los fertilizantes utilizados son orgánicos, con todos los minerales necesarios. 



La suplementación es necesaria cuando ya hay signos de déficit, y debe ser específica de acuerdo al cuadro de cada paciente. Hay diferentes tipos de suplementos de magnesio, siempre asociado a otra sustancia; no existe magnesio al 100%. Dependiendo de esa sustancia la absorción y biodisponibilidad del magnesio será diferente, variando así los efectos sobre la salud. Según la asociación elegida será más útil corrigiendo el déficit, como antiácido o como laxante. Por eso es importante recurrir a un médico formado en micronutrición y no al consejo de la vendedora de la dietética o la farmacia.

Dra. María Laura Grubicy

lunes, 31 de marzo de 2014

¿Sobrealimentad@ pero desnutrid@? 9 signos de deficit en nutrientes


Como micronutricionista, sé que una cosa es segura: el camino a la enfermedad crónica a menudo comienza en nuestro plato! Mientras que muchas personas recurren a las píldoras para el alivio, la desventaja de esta estrategia es que los medicamentos suelen abordar los síntomas y no tratan la causa raíz de la enfermedad.

Aquí enumero nueve señales de que tu falta de salud y felicidad en realidad podría ser una deficiencia de micronutrientes:

 1. Estás sufriendo de ansiedad y depresión.
 Según distintas estadísticas, cerca del 10% de los españoles sufren de un trastorno del estado de ánimo de cada año. Una deficiencia en los siguientes nutrientes puede estar relacionado con la ansiedad y la depresión: vitaminas del grupo B, la biotina, vitamina C , vitamina D , calcio, cromo, selenio , ácidos grasos omega-3 , y el hierro .

2. Tus huesos son débiles.
 No importa la edad que tengas, unos huesos fuertes son vitales para sentirse en forma y saludable. Si tienes problemas en esta área, te podría estar faltando: vitaminas A, vitamina C , vitamina D y vitamina K, cobre, cromo, zinc , magnesio y molibdeno.

3. Tienes el pelo y las uñas quebradizas, o pérdida de cabello.
 No importa si eres hombre o mujer. Podrías estar necesitando vitaminas B5, B6, B12, biotina o cloro.

4. Estás cansad@ todo el tiempo.
 ¿A veces te sientes como que quieres hacer mucho, pero estás demasiado cansado para hacer algo? La fatiga es un gran problema para muchos de nosotros y nos impide vivir la vida al máximo. Si te falta energía, es posible que se eche en falta: vitaminas B1 , B3,  B12 , vitamina C, vitamina D , biotina, hierro, carnitina, potasio o magnesio .

5. Estás experimentando hiperactividad / ADHD.
A veces los medicamentos son necesarios para ayudar a calmar la mente. Pero tal vez te falta atención y calma "simplemente" porque estás deficiente en: vitaminas B1, B2, B5, E, ácidos grasos omega-3 , hierro, magnesio o cinc.

6. Tienes escasa inmunidad, o sufres infecciones a menudo.
Nadie quiere estar enfermo todo el tiempo o estar lidiando constantemente con la inflamación o infecciones. Un sistema inmune fuerte puede defenderse mejor y ayudarte a sanar. Si las defensas de tu cuerpo están constantemente afectándote, pueden estar requiriendo vitaminas A, C, D y E , cromo, selenio , magnesio o zinc .

7. Tienes problemas de la piel.
Acné, erupciones cutáneas, eczema y manchas de la edad pueden ser muy molestos y socavar nuestra autoestima. Hay mucho que podemos poner en nuestra piel, pero si quieres curar tus problemas desde dentro, es bueno saber que los problemas de la piel son a menudo causados ​​por una deficiencia en: vitaminas A , B3,  biotina, C, E , omega -3 grasas, cobre, selenio , o zinc.

8. Estás tratando con problemas digestivos.
Si no digieres y no absorbes los alimentos adecuadamente, la mejor dieta del mundo es bastante inútil. Si estás sufriendo de una mala digestión, estreñimiento, diarrea, hinchazón u otros problemas del tracto gastrointestinal, podría estar faltando: carnitina y hierro, biotina, B12, C, D, E, K, selenio, magnesio o zinc.

9. No puedes dormir.
¿Sabías que el 90% de las personas que sufren de falta de sueño también sufren de otras enfermedades crónicas como diabetes, derrames cerebrales, enfermedades del corazón o presión arterial alta? También son más propensos a sentirse deprimidos o a aumentar de peso. Si conseguir suficiente sueño parece imposible, puede ser déficit en: vitamina E, calcio, magnesio o zinc.

¿Qué hacer si estás preocupad@ por un probable déficit de nutrientes?

  Lleva un diario y anota cuándo exactamente experimentas los síntomas. Una vez que tengas una buena visión, llama a tu médico para programar una prueba de sangre completa y, si es posible, discute los resultados con alguien con experiencia en micronutrición.
 Además, asegúrate de comer una dieta balanceada, rica en un arco iris de colores. Trata de comer por lo menos cinco porciones de frutas y verduras al día.

Si nuestro cuerpo y mente están fuera de equilibrio, hay mucho que podemos hacer nosotros mismos para estar mejor. Comienza poco a poco con la comida simple y real, encuentra alternativas para el café, el alcohol y el azúcar blanco (porque estos afectan la absorción de nutrientes) y aprende acerca de un enfoque holístico de la salud y la felicidad.

Dra. María Laura Grubicy

martes, 18 de febrero de 2014

¿A qué nos referimos con "micronutrición"?


El concepto de micronutrición simplemente se refiere a tratar el cuerpo como un todo. 



Cuando nuestros cuerpos están deficientes en micronutrientes o están saturados de toxinas, los síntomas comienzan a aparecer. Esta es la manera en que nuestro cuerpo nos avisa que el equilibrio debe ser restablecido. 


Desde la micronutrición observamos y unimos estos síntomas, para determinar la causa o raíz del problema. Entonces trabajamos en corregir la causa y ayudar al cuerpo a curarse a sí mismo. 

Todos tenemos una química corporal diferente, por eso cada persona debe ser tratada individualmente. En la micronutrición nos enfocamos en alimentos y suplementos naturales para nutrir y ayudar a la eliminación de toxinas de nuestros cuerpos.

Dra. María Laura Grubicy

jueves, 10 de octubre de 2013

¿Por qué se produce el déficit de micronutrientes?

Se puede deber a tres factores.


1- Contenido insuficiente en la dieta

Al no tener una dieta equilibrada y balanceada no ingerimos las cantidades necesarias de micronutrientes. La típica dieta actual carece de una correcta ingesta de vegetales y frutas y allí aparece la carencia.
También es importante mencionar que la producción de alimentos hoy en día no es la más correcta. Lamentablemente los suelos de cultivo se fueron agotando por la agricultura intensiva y cuando se fertiliza con los abonos inorgánicos típicos, sólo se reponen 3 nutrientes: fósforo, nitrógeno y potasio. Nadie repone en el suelo minerales esenciales como el magnesio, manganeso, zinc, selenio, etc.

2- Aumento en la utilización o gasto 

Uno de los mayores estados que generan pérdida sistemática de micronutrientes es el stress. Por las hormonas que se generan cuando sufrimos stress, se pierden a través de la orina cantidad de minerales esenciales.
También consumimos grandes cantidades de minerales y antioxidantes cuando hacemos deporte de moderado a intenso. 

3- Pobre o escasa asimilación durante la digestión

Diversas alteraciones en el sistema digestivo conducen a que no se absorban correctamente los pocos micronutrientes. Cuando hay un desequilibrio en la flora bacteriana intestinal, algún tipo de intolerancia alimenticia, infecciones específicas como la candiadiasis intestinal, enfermedades como la colitis ulcerosa, la enfermedad de Chron, la celiaquía, etc, hay disminución en la absorción.

Por todas estas razones disminuye nuestra disponibilidad de micronutrientes y nuestro organismo comienza a sufrir ese déficit de diversas maneras, con diferentes síntomas, pero una causa común.
Buscar esos déficits orientándonos por los síntomas, para poder suplementarlos correctamente, es la misión de un micronutricionista, un médico formado en la nutrición y en la micronutrición específicamente.

Dra. María Laura Grubicy

domingo, 29 de septiembre de 2013

¿Qué es la micronutrición?


Nuestra salud está íntimamente relacionada con el contenido de nuestros platos.
Comer significa asimilar los compuestos orgánicos y minerales presentes en la comida: los nutrientes. Hay dos grandes tipos de nutrientes:

1)      Los que proveen a nuestro cuerpo de la energía necesaria a través de azúcares, proteínas y grasas. Estos son MACROnutrientes, verdaderos “combustibles” que aportan toda la energía que un cuerpo activo necesita.
2)      Pero también encontramos vitaminas, minerales, aminoácidos esenciales, ácidos grasos poliinsaturados esenciales como los omega 3, fibra alimentaria. Estos son micronutrientes que actúan a nivel celular  en el cuerpo y son esenciales para su correcto funcionamiento. Son sustancias saludables que refuerzan la protección natural del organismo y están involucradas en las diversas funciones que debe realizar.
Una comida completa o bien balanceada, es aquella que permite al organismo cubrir todas sus necesidades en términos de nutrientes energéticos Y  de micronutrientes.
Pero lamentablemente, la industria alimenticia produce comidas que están altamente desbalanceadas. Son MUY MUY ricas en energía (azúcares y grasas) y MUY MUY pobres en micronutrientes. Por eso se habla de ellas como “calorías vacías”.

Hay unas necesidades diarias de micronutrientes que debemos cubrir, pero pueden no ser suficientes por 3 factores:
  1. Pobre o escasa asimilación durante la digestión
  2. Aumento en el gasto que hace el cuerpo
  3. Contenido insuficiente en la dieta

Esto puede llevar a alteraciones funcionales que pueden disminuir la calidad de vida, el estado de salud y bienestar, como por ejemplo:
  • Estados de fatiga
  • Alteraciones del humor
  • Alteraciones digestivas
La micronutrición puede aportar respuestas a los trastornos funcionales y es para todos en cualquier etapa de la vida.

A través de la micronutrición propongo identificar los déficits y adaptar una respuesta nutricional, que a veces se puede acompañar de complementos micronutricionales. El objetivo es restablecer el equilibrio del organismo y mejorar el bienestar a largo plazo.

Desde la micronutrición parto de 4 principios básicos:

  1. Cada paciente es ÚNICO, no tenemos todos el mismo metabolismo ni las mismas necesidades,
  2. teniendo en cuenta el individuo y su estado de salud,
  3. realizando una adaptación de la alimentación del individuo a su perfil personal
  4. sabiendo que una alimentación, incluso equilibrada, puede no responder a las necesidades específicas del individuo.



Dra. María Laura Grubicy